lunes, 10 de febrero de 2014

Minitología

Todo bien con las mujeres, las re banco, de hecho soy una. En general, me gusta la amistad entre mujeres mucho más que la que se da entre hombres, y creo que cuando un hombre y una mujer son amigos, es porque la mujer aporta algo a la relación que un hombre en general no tiene con otro hombre.

Sin embargo, salvo honradas excepciones, las minitas suelen ser bastante perras. No busco ser polémica ni levantar gritos, pero, seamos honestos, ¿cuántas amigas puede uno tener sin caer en la desgracia del pasivo agresivo, la envidia, los comentarios desafortunados y toda la parafernalia que acompaña a las relaciones entre mujeres cuando no son amigas de posta?

Lo digo con conocimiento de causa. Soy mujer, esto ya lo dije, y viví (sufrí) pseudo amistades con congéneres que distaban mucho de ser positivas o sumar más que restar.

Cuando una amiga te tira un comentario solapado con mala onda de fondo, no es tu amiga. Si no se banca que vos estés bien y seas feliz, no es tu amiga. Si te hace sentir mal acerca de vos misma, no es tu amiga. Si no estás tranquila confiándole algo porque tenés miedo a que te juzgue o corra a chusmear al respecto con otra gente, no es tu amiga.

Qué se yo... creo que con el tiempo aprendí a elegir mejor a la gente que me rodea porque no necesito más mala onda en mi vida, sino, al contrario, gente que aporte cosas copadas, que tenga buena onda, que cuando tenga algo para decir, lo diga desde un lugar honesto y sin segundas intenciones. El meta mensaje metételo en el culo, o donde sea que te sirva para hacerte sentir mejor, porque claramente si necesitás descargar tu agresividad en otra gente, es porque algo está fallando y mucho en vos.

Al resto, lo dejamos para el boludeo, para cuando tengamos ganas de hablar pavadas y para superficialidades. A la gente que quiero y que me quiere como corresponde, la mantengo cerca. A la otra, mejor lejos, fus fus, fuera bicho.


Foto by yo



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