martes, 19 de agosto de 2014

Decile no a la discriminación

Hace no mucho tiempo me di cuenta de que yo era distinta de una manera en la que poca gente es distinta. Empecé a comentarlo, un poco con miedo, un poco con precaución y cada vez más recibí comentarios discriminativos, peyorativos, ignorantes. Aparentemente formo parte de una minoría aplacada, oprimida, discriminada y bastardeada por un amplio margen de la sociedad: no veo los Simpsons.

Me sé un par de chistes, porque no se puede escapar de la cultura general, y los Simpsons aparentemente son parte fuerte y presente de la misma. Me los sé porque más de una vez me quedé callada cuando todos se rieron ante un comentario que yo, claramente, no entendía. Referencias por doquier me obligaron a saber de algo que no me interesa en lo más mínimo.

No es que no los vea por una cuestión de principios, ni por algún motivo en particular. Simple y llanamente no me divierten. Sí, vi un par de capítulos. Sí, me reí un poco. No, no me interesa ver más. No me quedo colgada cuando pasan un capítulo repetido por 500 vez en Telefé. Los tipitos amarillos no me atraen, así de simple.

Así que mundo, oficina, amigos, vos: se calman un poco.

3 comentarios:

Sole P dijo...

Jajajaja!! me pasa igual!!!! Sé algunos chistes simposonianos, es inevitable. No los odio, ni nada, simplemente no los miro... no me llaman...
Ahora no me siento tan sola en esto!!

Pau Go dijo...

Es que eso es lo que la gente no entiende! No es una cuestión de odio o de pose, simplemente no me atraen...

Ale dijo...

Bueno, yo los veía hace años, pero jamás fui de esos seguidores que se saben todos los capítulos de memoria.

Con lo cual, sieeeempre quedo con cara de poker cuando la gente se pone a recordar capítulos. Yo no registro nada jajaj.

Eso sí, hablame de Lost y te cuento todos los detalles n.n